Irrumpió en nuestras vidas a mediados de los 60 de la forma más disparatada: interpretaba a una troglodita y solo llevaba puesto un bikini de piel. La empezaron a llamar ‘El Cuerpo’ por motivos que no necesitan explicación. Aunque la actriz representaba mucho más que eso: era también la mujer fuerte, con carácter y segura de sí misma que empezaba a imponerse.

POR JUAN VILÁ

Quiso ser bailarina, pero a los 17 años tuvo que dejarlo. Según le explicó su profesora, tenía un físico demasiado espectacular como para ponerse a dar saltitos con un tutú sobre el escenario. Y es que a Rachel Welch le esperaba un destino mucho más singular: convertirse en ‘El Cuerpo’. Así, con mayúsculas, y muchas décadas antes de que a Elle MacPherson le adjudicaran el mismo título.

Justo en 2016 se cumplen 50 años del estreno de Hace un millón de años, la película que desató la locura y transformó a la actriz en uno de los mayores mitos sexuales de la historia del cine. La clave fue su biquini de piel, uno de los más icónicos que se recuerdan. Welch hacía de troglodita y se pasaba toda la película luchando contra dinosaurios y desafiando muchos otros peligros. Era, por supuesto, un disparate científico o cinematográfico, pero ¿a quién le importaba eso? El público, desde luego, no se paró a pensar si la humanidad había convivido o no con los dinosaurios en la prehistoria ni el tipo de prendas que nuestros antepasados confeccionaban en sus cavernas.RAQUEL WELCH, portrait from the film, BEDAZZLED, 1967. TM and Copyright (c) 20th Century Fox Film Corp. All rights reserved. Courtesy: Everett Collection

«Se pueden decir muchas cosas de Hace un millón de años, pero no que fuera un desafío», recordaba la actriz mucho después en una entrevista, ya que a lo largo de toda la cinta solo pronunciaba tres frases. Ella, además, no había sido la primera elección de los productores, que quisieron contar con alguien que ya había demostrado su capacidad para llenar la pantalla en biquini: Ursula Andress, toda una estrella después de su aparición en James Bond contra el doctor No.

«He conocido a muchos hombres que se suponía eran los más sexies del planeta, pero cuando estabas a su lado, pensabas: ¿de verdad?»

Pero el presupuesto no les llegaba, así que recurrieron a una actriz casi desconocida, de 25 años, mitad  boliviana y mitad estadounidense, divorciada y madre de dos hijos entonces. Welch acababa de rodar su primera película importante, Viaje alucinante, y no pudo rechazar un proyecto que no le hacía ninguna gracia, como ella misma ha reconocido: «Nunca imaginé que una película de dinosaurios iba a ser tan importante para mi carrera. Creí que nadie iba a verla. Estaba bien para que los niños se divirtieran, pero no para una actriz que estaba empezando. Incluso me quejé al estudio y les pedí que no me obligaran a hacerla».

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El rodaje se realizó entre Lanzarote, Gran Canaria y Tenerife, y al acabar su vida ya era otra:  «Volé al aeropuerto de Heathrow y al bajarme del avión supe que todo había cambiado. De repente, todo el mundo sabía quién era yo, había muchísimo jaleo, y hasta me dio un poco de miedo».

Marilyn había muerto unos años antes y hay quien dice que Raquel Welch se convirtió en su sucesora. Representaba, eso sí, un modelo completamente distinto de belleza: una rubia y la otra morena con un punto exótico, una ingenua y la otra fuerte y poderosa. «Los americanos siempre han tenido mitos sexuales. Es una antigua tradición y me halaga haber sido uno de ellos. Pero es difícil tener una carrera larga y productiva cuando te colocan esa etiqueta. Por eso estoy orgullosa de haber sobrevivido», ha llegado a comentar la actriz que se ha quejado en reiteradas ocasiones de que su talento no se ha valorado tanto como merecía.

Quizá sea ese el motivo por el que nunca se ha desnudado delante de las cámaras, aunque ha protagonizado miles de escenas y fotos más o menos sugerentes. «Tú no haces eso si eres un determinado tipo de mujer», ha comentando sobre sus reparos y ha recordado la educación que le dio su padre. También ha contado lo que pasó cuando Hugh Hefner la contrató para que saliera en Playboy. Aceptó, aunque con la condición de no quitárselo todo. Las fotos no le gustaron nada al dueño de la revista y la llamó a su oficina. Ella se presentó con su abogado para evitar cualquier problema y él la recibió en bata, como tenía por costumbre. «No se ve nada en las imágenes, son muy aburridas», dijo Hefner. «¿No era ese el trato que habíamos hecho?», le respondió la actriz, y se marchó de la famosa mansión con su correspondiente cheque. Aunque esta anécdota no impidió que Playboy la nombrara «la mujer más deseada de la década de los 70» y que la situara en el tercer puesto de su lista con las estrellas más sexies del siglo XX.MYRA BRECKINRIDGE, Raquel Welch, 1970. TM and Copyright (c) 20th Century Fox Film Corp. All rights reserved.

Ella le quita hierro a eso del atractivo sexual y asegura que es la cosa más relativa del mundo, una cuestión de piel: «A lo largo de mi carrera he conocido a muchos hombres que se suponía que eran los más sexies del planeta, pero cuando estabas a su lado, pensabas: ¿de verdad?». Con quien seguro que no le pasó eso fue con Warren Beatty, Steve McQueen o Dudley Moore, tres de los actores con los que salió, además de sus cuatro matrimonios. Ahora, a los 75 años, está soltera y sin el menor interés en tener otra relación. Incluso en alguna entrevista ha despotricado contra la forma actual de vivir el sexo: «Hemos llegado a un punto en el que todos somos adictos al sexo. Medimos nuestra felicidad por el número de orgasmos que podemos tener. Es deshumanizante y creo que la era del porno en la que vivimos es, en parte, responsable de ello. Ahora todo es prefabricado». Frente a eso, ella tiene claro lo que le gusta: «Lo he dicho antes y sigo estando de acuerdo con ello: La zona más erógena es el cerebro. Todo ocurre allí. El resto son solo partes del cuerpo».


L'actrice Raquel Welch lors d'une seance de prise de vue a Rome au moment du film Shoot Loud, Louder I don't understand 1966 --- Actress Raquel Welch in Rome at time of film Shoot Loud, Louder I don't understand in 1966 *** Local Caption *** Actress Raquel Welch in Rome at time of film Shoot Loud, Louder I don't understand in 1966

¿El tiempo pasa?

Pocas actrices han envejecido tan bien como Welch. «Cuando miro fotos mías de cuando tenía 23 o 24 años pienso: ¿de verdad tenía esa talla? Pero mi cara está mucho mejor ahora». Tal vez sea genética, o quizá el programa de nutrición y ejercicio que publicó en forma de libro y vídeos a los 44 años.


¿Mala actriz?

Raquel Welch, 1970s

Un par de críticos la nombraron en su día como la peor actriz de todos los tiempos. Es, sin duda, una exageración. Por tener, tiene hasta un Globo de Oro por Los tres mosqueteros. En 1987, volvió a ser nominada por el telefilme Derecho a morir, en el que interpretaba a una enferma de ELA. Peor le fue con Myra Breckinridge, en la que se metió en la piel de un transexual y con la que quiso reivindicarse como actriz, pero le salió el tiro por la culata. También se barajó su nombre para interpretar a Alexis Carrington en Dinastía. Al final el papel fue para Joan Collins.