El Soto de La Moraleja cuenta desde el pasado mes de noviembre con una nueva propuesta gastronómica: Txoko La Moraleja.

Se trata de un nuevo espacio que busca ser el referente de la zona, tanto para los residentes como para quienes trabajan en los modernos parques empresariales y tecnológicos cercanos.

Borrador automático 631Desde el propio nombre, todo en Txoko quiere reivindicar aquellos locales  y sociedades del País Vasco en los que los amigos (la cuadrilla) se reúnen para charlar, comer y beber alrededor de una mesa. Toda una declaración de intenciones sobre lo que este establecimiento ofrece, un restaurante abierto desde primera hora de la mañana hasta la copa tranquila de las sobremesas en cenas; producto de calidad y recetas tradicionales y una completa carta de vinos. Todo ello con una máxima: que el comensal solo se preocupe de disfrutar la experiencia.

Para los momentos gastronómicos principales del día, la comida y la cena, en la carta de Txoko dos actores se disputan el papel protagonista, por un lado el producto fresco de temporada y por otro las elaboraciones a la brasa. En algunos platos, comparten escena. Por eso, la parrilla a la vista centra las miradas de todos en el restaurante. Desde allí  salen a la mesa los mejores pescados y carnes al gusto de cada comensal.

Como lugar de amistad y entendimiento, Txoko propone en su carta, en primer lugar, un apartado de platos “Para compartir o no”, donde se ofrecen diferentes entrantes como, por ejemplo, “Habitas salteadas con txipirones en su tinta”, “Colmenillas a la crema de foie y trufa” o las croquetas “Al humor del cocinero”. A este epígrafe le sigue “Del mar”, en el que se tienta a los clientes con distintas elaboraciones de mariscos y moluscos, como los berberechos al vapor, zamburiñas o gamba roja a la plancha, o uno de los platos más demandado, el “pulpo a la brasa”.

Borrador automático 632Tras las “Ensaladas” (con cuatro alternativas frescas y ligeras) llegan los platos fuertes, entre los que destacan arroces como el “Caldoso de carabinero” o el “Arroz del marqués”.  Los “Platos de cuchara” incluyen judiones “Como siempre”, y un guiso del día que va cambiando de lunes a viernes.

Por último, se encuentran los Pescados y Carnes cocinados en la parrilla, grandes protagonistas en el Txoko, elaborados al estilo tradicional en las brasas que resaltan las cualidades de la mejor materia prima y los mejores cortes.

Para acompañar todo lo anterior, la carta de vinos de Txoko acoge un buen número de denominaciones de origen de España, además de espumosos -champanes y cavas- y, como no puede ser de otra manera, los txakolís de Getaria.

Ideal para el verano 

El restaurante se ubica en un espacio extenso y verde, alrededor de un estanque con una gran terraza acondicionada para invierno que se ampliará el próximo verano. Entre la vegetación, un pequeño huerto urbano provee de hierbas aromáticas y productos de temporada a la cocina. Tomillo, romero, albahaca y, en los primeros meses del año, coles, cebollas y apio son los inquilinos actuales de la huerta.

Junto al estanque, un acogedor edificio con capacidad de hasta 80 personas ha sido revestido con gaviones de mármol negro que recuerdan las brasas de la parrilla. Materiales sencillos como la piedra, traviesas de madera, canto rodado y un hermoso olivo que preside la entrada marcan la estética exterior, mientras que dentro de la sala, predominan las maderas envejecidas, los suelos cerámicos y los elementos de zinc.

Un conjunto que huye de modas pasajeras y que presta especial atención a la acústica y la luz para generar un ambiente agradable.