Situado en el corazón de la capital, Montes de Galicia ofrece cocina fusión, a caballo entre la tradición del norte y lo más vanguardista de la nouvelle cuisine que se reinventa a diario.

Un restaurante donde el producto, aderezado y cuidado hasta el extremo transporta a los clientes a los bosques y los pueblos mágicos de Galicia. Todo en un exquisito ambiente que recoge y acompaña a los comensales, donde el frescor de los azules del cantábrico se mezclan con los violáceos del Atlántico y los verdores de la tierra húmeda, para que todo sea disfrutar.

A 1Situado en la madrileña calle Azcona (Barrio Salamanca), Los Montes de Galicia ofrece exquisitez y hedonismo en un entorno cosmopolita, versátil y muy moderno en el que es fácil desconectar y ser feliz.

Tras sus puertas se abre un espacio fresco que cautiva a primera vista, un horizonte azul. Práctico y llamativamente sofisticado a la vez, el restaurante se aleja de los tópicos del norte a los que estamos acostumbrados con una apuesta culinaria que mezcla la tradición con las nuevas técnicas de cocina y fusión.

Gracias a la filosofía de superarse día a día han llegado a lo más alto de la gastronomía madrileña, logrando magníficas valoraciones en la aplicación Tripadvisor, entre los mejores restaurantes de Madrid en general, y de la cocina gallega en particular.

La celebrada carta ha sido creada con los más selectos productos de la tierra y está basada en la dieta atlántica que poco tiene que envidiar a la mediterránea. La salud y el placer no están reñidos, bailan juntos, como meigas, alrededor del puchero.

La dieta atlántica 

El término ‘dieta atlántica’ es un tipo de alimentación propia de los países bañados por el Océano Atlántico, diferenciada de la reconocida dieta mediterránea. En Galicia se celebran encuentros científicos bianuales sobre alimentación y nutrición en los que se debate sobre las últimas consideraciones de esta dieta. Como resultado de estas jornadas se ha creado la Fundación para el Estudio de la Dieta Atlántica (dependiente de la Universidad de Santiago de Compostela) y la Asociación Gallega para el Estudio de la Dieta Atlántica (Asgaeda), con un objetivo común: estudiar y promocionar esta modalidad alimentaria.

A 2Con los mejores y más frescos ingredientes, Jose Espasandín -propietario del restaurante desde 1997- ha creado una selección de platos para Montes de Galicia en los que fusiona la cocina más tradicional del norte con toques vanguardistas, consiguiendo así innovadoras recetas que deleitan todos los paladares.

Destacan los contrastes dulces y picantes. Desde opciones healthy y saludables, para todos aquellos que se cuidan o raciones ideales para compartir entre amigos; más de una veintena de entrantes, la mayor parte de los cuales se elaboran sin gluten o las más exquisitas carnes y pescados, arroces o mariscos. Clásicos revisitados de la cocina gallega como el pulpo a feira o el lomo bajo de vaca junto sofisticados hallazgos de la nouvelle cuisine del norte como su Cebiche-sashimi de vieiras con pipirrana de mango y ají, la Morcilla de Wagyu o el Salmón en crema de arroz, falso caviar de soja, alga nori frita y huevas de pez volador…

A 3Los postres son singularísimos y gozosos, como la tarta de queso gallego con confitura de fruta de la pasión y mango o las famosas “filloas” rellenas de mouse de queso, identidad de la patria celta.

Por supuesto, para acompañar todo ello, el restaurante dispone de una extensa carta de vinos y cervezas, perfectos para hacer de todo bocado un placer con el que disfrutar en la mesa.

Cocktail bar

Y para todos aquellos que quieran disfrutar de un agradable espacio en compañía de amigos, un afterwork con compañeros de trabajo o tomar algo en pareja… Montes de Galicia ha creado un espacio coctelería inigualable, abierto hasta las 2,30 de la madrugada

La carta acapara desde los más clásicos o “sin alcohol”, hasta los especiales “Montes de Galicia” o los más contemporáneos con toques de lima, maracuyá, hojas de albahaca, licor de mango o puré de fresas, entre otros. Todo pensado para entregarse al hechizo de las tierras gallegas, antes de sucumbir a sus delicias gastronómicas o para poner un toque fascinante a una jornada de lujo.