Mayor velocidad, distancia, precisión… La carrera por conseguir el mejor ‘driver’ no parece tener límites. Pero la lucha entre los fabricantes ya no se centra en los materiales con los que los elaboran, sino en ofrecer múltiples niveles de ajuste para que el jugador pueda adaptarlos como un guante a sus características.

POR JOAQUÍN ALCOBENDAS

Nada hacía presagiar aquel soleado 5 de abril de 2007 que en el campo de Bidwell Park, en Chico, California, iba a ocurrir algo cercano a un milagro. Elsie McLean, con 102 años a sus espaldas, se plantó en el tee del hoyo 4, un par 3 de 100 yardas, agarró su driver con determinación, giró su maltrecha cadera y le dio de lleno a la bola. El vuelo fue perfecto, preciso, y la bola acabó entrando suavemente en el hoyo.

Debido a la pendiente del green, McLean no pudo ver el descenso de la bola y solo descubrió su hazaña cuando sus compañeras de juego la encontraron en el hoyo. «Para ser una anciana, todavía puedo golpear la bola bastante bien», acertó a decir sonriente. Fue el primer hoyo en uno de su vida y el que la ha convertido en una leyenda del golf. Elsie McLean, que falleció en 2012 a los 107 años, sigue teniendo el honor de ser la jugadora de mayor edad en hacer un hole-in-one. Y, cómo no, con un driver.

¿Cuestión de fortuna? Es posible, pero contar con el driver adecuado puede ser la diferencia entre poner la bola en la calle o salirse al rough. Sin embargo, elegir uno no es tan sencillo como ir a la tienda y pedir el que usan Rory McIlroy o Jordan Spieth.

Hay varios factores que deben estudiarse a la hora de seleccionar uno. el tamaño de la cabeza (en teoría, cuando mayor sea, más posiblidades habrá de pegarle la la bola justo con el centro de la cara para obtener un tiro preciso), el material con el que está fabricada, los grados de la cara (cuando mayor es el número de grados más alta volará la bola y más fácil será de manejar, aunque lograremos menos metros en la salida) y el tipo de varilla (las más firmes son mas convenientes para los que tienen un swing más rápido; las más flexibles, para jugadores con swings más lentos). Pero la última hornada de drivers viene, además, con múltiples ajueste para que el jugador los adapte a las características de su juego. Eso sí, el consejo a la hora elegir uno sigue siendo el mismo. pruebe muchos hasta dar con uno con el que se encuentre realmente cómodo.

Taylormade M1
Una cabeza de carbono más ligera ha permitido a los ingenieros de TaylorMade incorporar dos pesos deslizables en la parte más baja del driver. uno para ajustar el vuelo de la bola (más alta o más baja) y el otro para afinar la dirección a izquierda y derecha. Otro sistema de ajuste permite alterar el ángulo de inclinación de la cara del driver en más menos dos grados. Con todas estas posibilidades, el jugador tiene cerca de 2.500 configuraciones distintas a su disposición. Además, la nueva corona del M1 tiene el centro gravedad más bajo, con lo que se consigue menos spin y una mejor transferencia de energía cuando se golpea la bola.GOLF Drivers para dar el golpe


Cobra King f6+
Empecemos por una obviedad. el problema de fabricar drivers con pesos ajustables es, lógicamente, que añaden peso al palo. Para solucionarlo, Cobra ha creado un canal para sus controles deslizantes en fibra de carbono ligero para poder darle ese peso (18 gramos) al chip de deslizamiento. Con eso han conseguido una mayor de capacidad de ajuste y un centro de gravedad más bajo, lo que, a la hora de golpear la bola, facilita una mejor transferencia de enería y un menor spin. El carbono y el titanio con el que está construida la cabeza sirven para que esta sea aún más estable. Las cinco posibilidades de ajuste en cada uno de sus ocho lofts permite, según afirma Cobra, tener 40 drivers en uno.GOLF Drivers para dar el golpe 1


Titleist 915 D4
Los ingenieros de Titleist lo han denominado Active Recoil Channel (canal de flexión activo) y se trata de un canal ancho, largo y profundo en la base del driver que trabaja de forma activa flexionándose para despedir la pelota desde la cara del palo con más violencia. Eso, unido a la tecnología denominada Radial Speed Face, hace que este driver alcance mayor velocidad y menor spin que sus hemanos pequeños, los modelos D2 y D3. Jordan Spieth, ganador del Masters de Augusta y del Abierto de los Estados Unidos de 2015, que lleva en su bolsa palos Titleist, aún no ha dado el salto a la versión D4 de este driver. Pero golfistas como Bill Haas, Brooks Koepka o Justin Thomas se han apuntado a disfrutar sus virtudes. Este último, incluso, ha ganado el primer torneo de la PGA (el CIMB Classic) con un 915 D4.GOLF Drivers para dar el golpe 2


Nike Vapor Fly Pro
A estas alturas del siglo XXI, un driver fabricado totalmente en titanio no suena como el avance de la temporada, pero Nike ha logrado combinar en este modelo (y en su hermano menor, el Nike Vapor Fly) la máxima flexibilidad en la cara con una total estabilidad del cuerpo. Los ingenieros de Nike han logrado aligerar el peso de la cabeza y, a la vez, añadir cinco gramos en la parte baja; con eso han conseguido aumentar la velocidad de la bola en casi 1,5 km/h sin perder precisión. Este modelo incorpora el mismo sistema del Vapor Speed, que permite ajustar los grados de la cara para afinar la dirección. Es, por cierto, el driver que el norirlandés Rory Mcllroy lleva en su bolsa.GOLF Drivers para dar el golpe 3


Callaway Great Big Bertha

Seamos claros. La mayoría de los golfistas amateur no son capaces de sacar el máximo rendimiento a sus golpes de salida, que suelen fallar en tres factores: la velocidad de la bola, el ángulo de lanzamiento y la dirección. Este driver está diseñado para mejorar esos tres aspectos. En primer lugar, una cara más delgada permite lograr altas velocidades tanto en golpes centrados como descentrados. Por otro lado, un peso deslizable de 10 gramos en el perímetro de la cabeza del palo permite lograr mayor estabilidad. Y el cuello OptiFit permite elegir entre ocho configuraciones diferentes para ajustar el ángulo de inclinación de la cara.GOLF Drivers para dar el golpe 4