El salón del vehículo clásico de París, Retromobile, acoge una impresionante exposición de los Aston Martin más emblemáticos, con el DB5 del agente 007 como estrella de la muestra.

POR PEDRO BERRIO

Retromobile es uno de los salones de vehículos clásicos más importantes del mundo, cita ineludible para los mejores coleccionistas y aficionados. Del 8 al 12 de febrero, en el recinto ferial de la Porte de Versailles, se reunirán algunos de los automóviles clásicos más bellos y cotizados del planeta, pero algunos de ellos desfilarán en las numerosas subastas que especialistas como Artcurial, Sotheby’s o RM Auctions realizan en esos días en la capital francesa.

El salón Retromobile también permitirá ver algunos de los más curiosos y exclusivos Aston Martin de la historia de la marca, que en más de un siglo de existencia tan solo ha fabricado unos 66.000 coches, lo que da una idea de su nivel de exclusividad. Uno de los modelos más curiosos y famosos de esta exposición, pero no el más valioso ni el más especial, es el DB5 de 1964 que se convirtió en otro protagonista en la película Goldfinger de James Bond, protagonizada por Sean Connery. Este DB5 plateado luce todo su “armamento” y tecnología de la época, como las ametralladoras de 30 milímetros ocultas en las luces de posición delanteras, el panel blindado trasero, las placas de matrícula rotatorias, el teléfono o el sistema de navegación, verdaderos avances casi de ciencia-ficción hace más de medio siglo.