Desde que Thomas Burberry creara esta prenda para el ejército británico, su éxito ha sido todo un símbolo de la moda inglesa. Con más de cien años de historia, la gabardina sigue vigente. Y a veces no es ni necesario que llueva para sacarla del armario y lucirla.

Por Duarte Navarro 

1. Trench vs. Macintosh

No hay que confundir. El Macintosh lo inventó Charles Macintosh en 1824 al impregnar de caucho una prenda de nafta. El trench (o gabardina) es un diseño de Thomas Burberry que el ejército británico incorporó a su uniforme a principios del siglo XX y que aún conserva elementos militares, como las hombreras o el nombre (trench significa trinchera en inglés).

2. ¡Cuellos arriba!

Quizá te cueste hacerte a la idea de subirte los cuellos, pero están pensados para ello: al ser una prenda de abrigo, subirlos ayuda a proteger esa zona del cuerpo tanto del agua como del viento.

3. ¿Abrochada?

Está pensada para llevarla cerrada, pero es común ver a hombres con ella abierta. En ese caso, y según el modelo, nunca queda mal crear unas solapas xxl abrochando los ojales con los botones que tienen al lado.

4. El cinturón

Olvídate de abrocharlo con la hebilla. Quedará mucho mejor, más desenfadado y personal, si haces un nudo con él. Si no quieres que te moleste, anuda el cinturón en la espalda.

5. Según tu cuerpo

Si tienes un cuerpo atlético, enhorabuena, esta prenda que te sentará a las mil maravillas. Si eres muy alto, procura que te llegue por las rodillas. Si eres grueso, llévala siempre abierta.

6. Truco de estilo

Es tan versátil que se puede llevar con zapatos o zapatillas, con traje o de sport. Para un toque original, apuesta por un pantalón claro y un trench oscuro.