Steve McQueen y Tom Cruise la inmortalizaron en el cine, las tribus urbanas la llevaron a la calle y en los 90 se volvió básica en los institutos. Ahora, la bomber llega para conquistar la moda, incluido el traje.

POR JOSÉ LUIS DÍEZ-GARDE

 

1. Dar la talla

La bomber es como un traje y así tiene que lucirse: que encaje bien de hombros y que resulte estrecha tanto en mangas como en cuerpo.

2. ¿Qué pantalón?

Hay dos opciones: si buscas un estilo más informal, con jeans o, incluso, los jogger pants, al más puro estilo Kanye West; y también va bien con un pantalón de traje.

3. ¿Jersey o sudadera?

Ambas opciones se admiten.  Incluso nos podríamos permitir una americana. Eso sí, que sean prendas finas para no acabar pareciéndote a Bibendum, el muñeco de Michelin.

4. ‘Souvenir jacket’

Habrás visto que hay una versión llena de color y dibujos. Es la denominada souvenir jacket nacida en Japón durante la Segunda Guerra Mundial. ¿Manual de uso? Solo hay que tener en cuenta la mezcla de colores, el resto es sencillo.

5. El toque definitivo

Puedes llevarla abrochada o desabrochada, e incluso con las manos en los bolsillos, pero el verdadero toque de estilo lo obtienes si abrochas el botón superior de tu bomber y dejas que se abra y cierre a discreción.

6. ¿Es de calidad?

Una de las claves es fijarte en los acabados de las cremalleras: RiRi (consideradas las Rolls Royce de las cremalleras) o YKK son sinónimos de que es un producto de calidad.

7. ¿Seda o lana?

Aquí ya eres tú el que tiene que tomar la última decisión. ¿Cómo la quieres? ¿Para qué? ¿Cómo te sientes más cómodo? Porque las versiones que encontrarás son prácticamente inagotables…