Arrancaron con la crisis, pero, como dicen ellos, una crisis puede ser el mejor momento para emprender cuando uno tiene 25 años. Para la firma En tus fogones, desde luego, lo fue. Ocho años después, el catering de estos graduados en Administración Hostelera por Les Roches es uno de los de referencia en Madrid.

Por ELENA CASTELLÓ

Álvaro Ardanza, de 32 años, y Jaime Guadalfajara, de 33, se conocieron en el colegio, en Madrid, y estudiaron juntos la carrera de Dirección de Empresa en Hostelería y Restauración en la Escuela Suiza de Les Roches, en Marbella. Al terminar, Álvaro siguió formándose en Suiza y más tarde en China, trabajando en varias cadenas hoteleras. Mientras, Jaime hacía prácticas en Londres y volvía a España a trabajar en una gran empresa hotelera que le despidió al cabo de unos meses. Era febrero de 2009 y las primeras sacudidas de la crisis económica empezaban a notarse. Ambos amigos se reencontraron en Madrid. Álvaro tenía 24 años y Jaime 25. «Siempre habíamos querido montar algo –cuenta Jaime–. Y aquel nos pareció el mejor momento para montar En tus fogones». ¿Con la crisis en ciernes? «Sí. El que debe temer las crisis es quien tiene una gran estructura, pero para quien parte de cero, al contrario: yo creo que es una buena oportunidad para sacar empresas. Y con 25 años no arriesgábamos mucha inversión».

Ninguno de los dos tiene conexión con el mundo hostelero –de hecho, Jaime empezó a estudiar Derecho–, pero les gustaba desde niños. «Bueno, lo primero es que me gusta comer –apunta Jaime con humor–. Y me gusta viajar. Era uno de mis sueños, ¡recorrerme el mundo, trabajando en hoteles!». Así que aquella era la oportunidad de materializar su sueño. Así nació En tus fogones, un catering que iba a casa de los clientes con los enseres y la materia prima y preparaba el cóctel, la cena o la comida en su cocina. De ahí su nombre.

Ni Jaime ni Álvaro tenían capital y la idea fue colaborar con un cocinero que ya tenía la infraestructura y los registros sanitarios. Tras dos años, montaron su propio obrador –fue el único crédito que pidieron, de 30.000 euros, para reformar el local– y contrataron un pequeño equipo, que hoy cuenta con cinco personas: un jefe de cocina y dos ayudantes, una persona de la limpieza y una de logística, aparte de Álvaro y Jaime. Además, para cada evento contratan un encargado y varios colaboradores según el flujo de trabajo.

Los meses más fuertes para el negocio son los que van de mayo a diciembre: los de bodas y celebraciones navideñas particulares y corporativas, y los que concentran la mayor parte de los eventos empresariales, que constituyen el 65 por ciento de su negocio. Hasta ahora, el más importante que han organizado ha sido una presentación de unas zapatillas Nike para 1.200 personas en el Palacio de Correos de Madrid a la que asistieron varias estrellas de la NBA, y en la que se enfriaron 4.000 latas de cerveza.  


En tus fogones, un éxito servido en bandeja 1

Álvaro Ardanza, a la izquierda, y Jaime Guadalajara, los dos cerebros detrás de En tus fogones.


 

 

«Todo ha ido poco a poco, mediante el boca a oreja. Nuestra única inversión fue una web y un buen posicionamiento en Internet», continúa Jaime. «No pedimos dinero a nuestras familias ni préstamos, lo sacamos todo Álvaro y yo desde cero», cuenta Jaime con orgullo. De celebraciones en casas particulares pasaron a encargos de pequeñas empresas de conocidos, y de clientes de renombre con «vino español» de varios centenares de asistentes a multinacionales y eventos de más de mil personas.

Las cifras respondieron. En 2014, la facturación fue de 300.000 euros; en 2015, de 600.000; y en 2016 ha sido de casi un millón de euros. «No tenemos prácticamente ninguna deuda», dicen.

Acaban de cumplir ocho años, pero la pieza esencial de su estrategia sigue siendo la misma que cuando empezaron: un buen marketing digital y de optimización en buscadores de Internet (SEO). «Y la labor comercial, que siempre hemos hecho Jaime y yo, de ir y venir, de llamar, de perseguir, de fidelizar al cliente», interviene Álvaro. «Eso nos diferencia: nosotros cogemos el teléfono, atendemos al cliente y nos ajustamos totalmente a sus necesidades», continúa Jaime. La fidelización es una de sus claves. «El hecho de que un cliente te vuelva a llamar da mucha satisfacción, pero, además, es esencial, porque te recomienda, es una parte fundamental del crecimiento del negocio», explica Álvaro.

En tus fogones organiza unos 600 eventos al año. En su agenda hay más de 60 clientes habituales  –de Nike a Room Mate Hotels, del Circo del Sol a Heineken–, y algunos de ellos les han llamado para trabajar fuera de España. Una situación muy diferente de aquellos primeros cócteles en los que Jaime y Álvaro lo hacían todo: se iban a Makro –el supermercado para mayoristas– con un utilitario y lo cargaban hasta los topes de bebidas y alimentos a granel, descargaban, cogían pedidos, cocinaban, doblaban servilletas, pasaban navidades fuera de casa con alguna jornada que superó las 30 horas. «Con el tiempo, te das cuenta de que todo se resume en sacrificio, esfuerzo y pasión», dice Jaime. «Es la única manera de conocer tu negocio: desde abajo».

Su próximo paso es convertirse en el catering de bodas de referencia en Madrid. «Somos muy buenos atendiendo a las empresas, y ya atendemos bodas, pero ahora queremos ser los mejores agasajando a los novios y a sus invitados», sentencia Jaime. Es difícil no creer que lo lograrán.


 A la medida del cliente

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Pez mantequilla con calabacín, rúcula y pisto.

LO QUE USTED PIDA. En su carta disponen de varios tipos de cócteles, finger food, coffee break, el clásico «vino español», el tradicional buffet o lo último, el live cooking: la preparación de los platos en directo.

LO ÚLTIMO EN DISEÑO. «Estamos diseñando ahora unas fuentes especiales oxidadas al ácido, al igual que en su día fuimos de los primeros en innovar con bandejas o bajoplatos de madera», explica Jaime Guadalfajara.

LO MEJOR EN COMPLEMENTOS. «Estamos diseñando ahora unas fuentes especiales oxidadas al ácido, al igual que en su día fuimos de los primeros en innovar con bandejas o bajoplatos de madera», explica Jaime Guadalfajara.