Es, con Alfonso de Portago y Fernando Alonso, uno de los tres únicos pilotos españoles que ha subido a un podio de la Fórmula 1. Con 45 años y más de cien grandes premios a sus espaldas –y sin renunciar a volver–, Pedro de la Rosa echa la vista atrás para Código Único.

POR DAVID GARCÍA

Es realmente difícil encontrar un deportista como él. Amable, cordial y, sobre todo, curioso. Un torbellino. Durante la sesión de fotos, en el recién inaugurado Monument Hotel de Barcelona, en un día en el que el cielo se cae a pedazos, Pedro Martínez de la Rosa (Barcelona, 1971) no para de preguntrale al fotógrafo por la tecnología de su cámara, por su funcionamiento, por los mejores planos… Su hambre de conocimientos es insaciable. A sus 45 años ha vuelto a estudiar, pero no descarta sentarse de nuevo al volante de un monoplaza. Salta a la vista que físicamente podría hacerlo hoy mismo. Mientras le llega el momento, De la Rosa mira su pasado a través del retrovisor mientras toma una nueva ruta como empresario y valedor de nuevos talentos.

¿Qué hace actualmente el jubilado Pedro de la Rosa?
Tras muchos años en la Fórmula 1 y más de cien grandes premios, ahora estoy trabajando con Movistar Plus, colaborando con ellos para retransmitir las carreras. Ese es el momento profesional en el que estoy.

Eso es lo que ve el gran público, pero luego está el De la Rosa empresario…
Más que en fase de empresario estoy en fase de estudio. Ahora mismo estoy realizando un curso de gestión patrimonial, estoy estudiando italiano y dedicando el tiempo que no he tenido durante todos estos años a cultivarme. Y, aparte, estoy involucrado en una startup que ha lanzado una aplicación para móviles que se llama BKIE.

¿En qué consiste?
Es una app vertical, basada en la proximidad, para la compraventa de bicicletas y accesorios de segunda mano. Un problema clásico de los ciclistas es que queremos productos de calidad de segunda mano y es difícil encontralos. Con BKIE, tú entras y ves dónde está el que vende o compra, y quedas con él. Tan sencillo como eso…

¿Y ya se puede utilizar?
Sí. Es un pequeño proyecto que me hace mucha ilusión. Mis dos pasiones son los coches y el ciclismo. Cuando montas en bici y te das cuenta lo duro que es, te produce mucha felicidad bajarte y recordar esos momentos. Es un tema fisiológico, te ayuda seguro a la producción de endorfinas que es la hormona de la felicidad.

Y luego tiene otra empresa, Drivex, que, entre otras cosas, anda a la caza de nuevos talentos…
Sí, es un equipo de competición que nace de la mano de Miguel Ángel de Castro, que es amigo mío. Yo estoy más involucrado en este proyecto porque a mi edad no hay nada más bonito que trabajar con pilotos jóvenes a los que dar una oportunidad. Este año vamos a hacer el campeonato de Fórmula 3, el Euro Fórmula Open, con el austríaco Ferdinand Habsburg. Tenemos más proyectos, pero de momento están todavía en mente. Y también estamos echándole una mano a Marta García, una piloto española de karting con un futuro excepcional.

Ahora que menciona a a las mujeres, el patrón de la Fórmula 1, Bernie Ecclestone, no las ha dejado en muy buen lugar…
Ecclestone se equivoca. No pasarán muchos años hasta que veamos una mujer competitiva en Fórmula 1. Estoy convencido de que cuando llegue una mujer lo hará tan bien como cualquier hombre.

Un piloto de Fórmula 1 se pasa fuera de casa la mayor parte del año. ¿Eso cómo se lleva?
Cuando estás en el día a día de las carreras te da igual estar 250 o 300 días al año fuera de casa. Yo no lo veía como un sacrificio. Pero en mis dos últimos años en Fórmula 1 empecé a echar mucho de menos a mi familia y comencé a decirme que no podía estar tanto tiempo fuera de casa. Ahora valoro mucho levantarme cada mañana en casa y llevar a mis hijas al colegio.

Con Reyes, su mujer, lleva casi 23 años. ¿Cómo ha llevado ella su carrera?
A Reyes la conocí con 22 años. Cuando empezamos lo primero que le pregunté fue que si le gustaban las carreras. Me dijo que sí. Le comenté. «Sabes que a partir de ahora yo voy a viajar mucho y voy a vivir en Inglaterra y competir en el campeonato británico. ¿Estás dispuesta a ello?». Me dijo que ningún problema, que le encantaban los coches y que me seguiría donde pudiera. Desde entonces ha sido mi compañera de viaje perfecta.

Es de valorar que sigan juntos entonces, después de tantos cambios…
Sí. El mundo del deporte profesional no es tan bonito como parece, requiere mucho sacrificio, y si no tienes a alguien que te empuje a hacer las cosas y se convierte en un freno, tarde o temprano lo pagas. Así que estoy muy satisfecho y agradecido del apoyo que he recibido siempre de ella.

¿Le gusta el mundo de la moda?
A mí me gusta ir con un casco y un mono. Esa es la moda que me atrae. Y suelo vestir casual. Si llevo traje, lo que me importa es que los zapatos sean cómodos. Pero voy muy poco de traje. De hecho, me lo pongo para ir a Madrid. Allí son más clásicos.

Y en el día a día, ¿cómo se cuida?
Normalmente, hago bici tres o cuatro días a la semana, una sesión de carretera durante un par de horas. Aquí, en Barcelona, por la zona del Vallès. Si tengo tiempo voy al Montseny, donde hay unas subidas preciosas. Y si no tengo tiempo, me voy al gimnasio y hago una clase de spinning y luego un circuito de pesas de mantenimiento.

Y con la bici, ¿sale solo?
Intento salir siempre con un grupito de amigos y con alguno de mis dos hermanos. A veces viene Alex Wurz o algún amigo de la Fórmula 1.

Y fuera de Barcelona, ¿también hace rutas en bici?
He hecho el camino de Santiago, pero para mí el paraíso ciclista es Mallorca. buenas carreteras con muy buen asfalto, llanos y algunos picos como el Puigmajor o San Salvador, que es espectacular. Por eso van tantos a equipos profesionales a entrenar en invierno.

Al margen del deporte, ¿se cuida con cremas y productos cosméticos?
Sí. Me pongo mi crema al ir a dormir, la higiene bucodental, el afeitado cada día… Me encuentro muy cómodo recién afeitado.

Pues ahora que se lleva tanto la barba…
Todas las mañanas salgo afeitado de casa, porque llevo toda la vida despertándome y, poco después, poniéndome el balaclava (el verdugo) y el casco. Por eso me provoca mucha angustia ver a los pilotos cuando se ponen un balaclava con barba y luego el casco, porque se te engancha. Cuando veo a Fernando [Alonso] con esas barbas le digo. «Tío, ¿no te molesta?». Él me dice que no…

¿Qué opinan de la barba en Fórmula 1?
Si fuera por Ron Dennis [uno de los dueños de McLaren], todos los pilotos llevarían el pelo al uno e irían afeitados. Cuando ve a Alonso con melenas se pone muy nervioso.

La dieta de un piloto es muy estricta. ¿Cómo es su alimentación?
En mi vida he hecho dieta, pero me cuido un montón. Sé lo que como y me controlo, pero porque he aprendido. Por ejemplo, soy incapaz de tomarme un pastel o caramelos, no bebo alcohol, no fumo…

Como un monje cartujo, vamos…
No tanto. Mi secreto es entrenar un poco cada día, entre una o dos horas, durante cinco y siete días a la semana, buena alimentación y ocho horas de sueño.

Seguro que habrá tenido compañeros que no cuidarían tanto…
La mayoría. Hay pilotos no entiendo cómo han aguantado una carrera, porque no han entrenado en serio en su vida.

¿Hamilton? ¿Raikonnen?
Cuando llegó a la Fórmula 1, Hamilton era un atleta muy entrenado y muy fuerte, que se había machacado como un animal para llegar . Ahora sigue fuerte, pero no está igual, porque los coches han dejado de ser tan exigentes. Luego hay pilotos muy profesionales. Fernando [Alonso], por ejemplo, podría haberse hecho una Vuelta a España, y ahora sigue muy bien. Mark Webber es un pedazo de portento físico; Button es una bestia, un triatleta; y Vettel es muy profesional en sus entrenos y en lo que come.

Aparte de deporte, ¿qué más hace en su tiempo libre? ¿Ve la tele, por ejemplo?
No, no suelo. Estudio y poco más. Además del curso de gestión patrimonial estoy aprendiendo italiano y me compro todas las revistas de coches que encuentro en ese didioma. No tengo más tiempo. Pero me gusta llevar a mis hijas al colegio y recogerlas cuando puedo. Este es mi hobbie preferido.

Esa inquietud por aprender llama la atención en un deportista…
Lo del curso de gestión patrimonial es una cuestión de cultura general. Yo empecé a estudiar Económicas, y cuando me fui a Japón dejé los estudios colgados. Siempre he querido volver a estudiar y ahora es un buen momento. Es un lujo empezar de nuevo a los 45 años. Creo que una regeneración intelectual a mi edad es muy beneficiosa.

¿Es una preparación para gestionar personalmente sus empresas?
Digamos que a nivel estratégico nunca he sido muy bueno, no estoy estudiando esto porque vea que es a lo que me quiero dedicar. Considero que me falta para ser una persona más completa, para entender las cosas bien, al detalle, Ya me pasaba cuando conducía, que que necesitaba saber hasta qué muelles llevaba el coche o qué amortiguadores… El saber no ocupa lugar y estoy seguro de que me va a ayudar tarde o temprano en alguna decisión que tome en mi vida. Después del deporte viene la parte empresarial, que también me atrae, aunque tengo que aprender más; aún no estoy preparado para salir al mundo.

Tiene tres hijas, de 13, 11 y ocho años. ¿Alguna de ellas seguirá sus pasos?
Las dos mayores ya te aseguro que no; no tienen espíritu racing . La única que me lo pide es la pequeña, que es la más intrépida de las tres. Ha empezado a coger un kart y este verano la hemos apuntado al campus de Fernando Alonso en Asturias. Le he comentado a Fernando que yo me ofrezco a hacer de monitor también, que me apetece mucho.

Y sobre el futuro… ¿tiene pensado volver a sentarse en un monoplaza?
No lo descarto. Me gustaría volver a correr. No creo que haya dicho mi última palabra. Siento que todavía que estoy en forma y tengo ganas… Me gustaría hacer las 24 Horas de Le Mans o el MP1… Si veo algo interesante que me motive no lo descarto.

¿En algún rally tal vez?
Seguro que no. Yo siempre en circuito.


EL ÁLBUM DE SUS ÉXITOS

Casi tres lustros en la Fórmula 1 dan para mucho. Para algunos momentos malos y muchos buenos. Como su debut en la categoría, el 7 de marzo de 1999. Lo hizo con escudería Arrows y el escenario fue el Gran Premio de Australia, donde logró un meritorio sexto puesto (1). Las dos joyas de su palmarés son el Gran Premio de Hungría de 2006, en el que quedó segundo con su McLaren (2) su posición más alta y la histórica vuelta rápida que consiguió en el circuito de Bahréin en 2005, un récord que solo ha podido arrebatarle Nico Rosberg esta temporada (3). El 8 de septiembre de 2012, De la Rosa alcanzó los cien grandes premios en la Fórmula 1. lo celebró con su gente y con un pastel que portaban sus hijas (4). Su última carrera fue con la escudería HRT, en noviembre de 2012, en el Gran Premio de Brasil. (5).

PEDRO DE LA ROSA 4

Con un Arrows, en 1999 y en Australia, se produjo el debut de De la Rosa en la Fórmula 1. Obtuvo un sexo puesto. En ese momento, la mejor posición de un debutante en la F1.

PEDRO DE LA ROSA 2

Pedro De la Rosa, con un McLaren Mercedes MP4/21 obtuvo en el circuito de Hungaroring (Hungría), el 6 de agosto de 2006, el mejor puesto de su vida, un segundo.

PEDRO DE LA ROSA 1

En 2006, durante la calificación para el Gran Premio de Bahrein, De la Rosa obtuvo la vuelta rápida del circuito, que solo ha podido arrebatarle Nico Rosberg esta temporada.

PEDRO DE LA ROSA 3

Pirelli entrega un regalo a Pedro De la Rosa en su 100GP en el G.P. de Italia, decimotercera prueba del mundial, en el circuito de Monza, el sábado 8 de septiembre de 2012.

PEDRO DE LA ROSA

Pedro De la Rosa HRT F1 TEAM en parrilla de salida en el Circuito de Interlagos (Sao Paulo). 20 prueba del Mundial, GP de Brasil, domingo 25 de noviembre de 2012