Todo empezó como una forma de ganar un dinero extra. Pero el éxito de aquel primer muestrario de zapatos para hombre sobrepasó todas sus expectativas. De aquella aventura surgió Jonndo, una marca de zapatos cien por cien artesanales, personalizables y ‘made in Spain’.

POR ELENA CASTELLÓ

Eugenio Sáiz y Álvaro Sasiambarrena, amigos desde el colegio, empezaron a vender zapatos masculinos por catálogo para ganar un dinero extra mientras estudiaban Administración de Empresas en la Universidad. Cinco años y 20.000 pares de zapatos más tarde, lo cuentan con la misma naturalidad –y la misma cara de niños– de entonces en la primera tienda de su marca, Jonndo, recién inaugurada en la calle Velázquez de Madrid, a solo unos metros de la exclusiva Milla del Oro. Un espacio minimalista y funcional pero muy cálido gracias a las estructuras de corcho en las que reposan los elegantes pares artesanales y totalmente personalizables.

Sin embargo, nada de eso estaba planeado. «A través del padre de un amigo descubrimos una fábrica en Toledo que hacía zapatos personalizados, y pensamos que era una buena idea para pagarnos las vacaciones de esquí –explica Eugenio–. No invertimos nada, porque ellos mismos nos dejaron el muestrario». Por eso solo disponían de la talla 41 al principio, recuerdan entre risas, y las casas familiares se convirtieron en almacenes. «Vendíamos a la antigua, casi puerta a puerta”, recuerdan.

Ni Álvaro ni Eugenio tenían vinculación con el mundo del calzado. «Eso sí, siempre nos han encantado los zapatos; pensamos que son lo que más distingue a una persona», señala Eugenio. Tampoco tenían en ese momento una idea muy precisa sobre su futuro, ni siquiera planes para convertirse, más tarde, en emprendedores. Pero su modesta iniciativa se convirtió en una máquina de hacer dinero que se les empezó a ir de las manos. De vender cien pares en un mes, entre conocidos y oficinas, pasaron a 1.500 en solo tres meses.

Su éxito fue tan rápido que, si algo echan de menos es no haber podido madurar con más tiempo. «Nos habríamos ahorrado muchos errores – comenta Álvaro–.  Llegó un momento en que los encargos y los clientes eran tantos que abrimos un pequeño espacio comercial en la calle Claudio Coello. Aun así, las cajas estaban por todas partes y la gente no cabía. Al cabo de un año nos dimos cuenta de que teníamos que pararnos a pensar si no queríamos morir de éxito».

Entonces empezó un periodo de transición. Marca, estructura, plan de crecimiento, objetivos: todo estaba por hacer, a pesar del crecimiento fulgurante. Así nació Jonndo. «Reinvertimos todo lo que habíamos ganado», señala Álvaro. ¿Y el nombre? «Queríamos algo muy español y nos encanta la sonoridad de la jota», explica. Y las dos enes del nombre juegan, en el logo, con la simetría de los zapatos cuando están colocados en su caja. Todo encaja.

Decidieron también abrir una tienda en lugar de apostar por la venta on line. Y fueron a por todas: un amplio local en la calle Velázquez, una de las arterias comerciales más exclusivas de Madrid. «Ya no somos emprendedores, esa etapa ya ha pasado; ahora nos toca competir con las empresas importantes», reflexiona Álvaro.

«En una web el cliente no puede comprobar la calidad de una piel o un acabado. Por eso abrimos la tienda»

Hoy las cosas están controladas y bien encauzadas. Y los objetivos son ambiciosos: pasar de los 20.000 pares de venta anuales en un año. El 80% de estas ventas son, de momento, off line, pero el on line crece imparable cada mes. «Nuestro objetivo es que, en 2017, la proporción llegue al 50 por ciento –señala Álvaro–.  También nos gustaría abrir nuestra segunda tienda en 2017, en Barcelona, y luego expandirnos por España, crear marca, que la gente esté orgullosa de nosotros y, con el tiempo, podamos crecer en Europa, Estados Unidos, Latinoamérica…». Ambos ven en Inglaterra, Francia o Alemania un mercado natural para su marca, por sus precios competitivos y por el gran prestigio que tiene la artesanía española del calzado, «quizá más apreciada fuera que dentro de nuestras fronteras», señalan al unísono.

La trayectoria de Álvaro y Eugenio ha sido, desde luego, poco común. Y sus zapatos pueden parecer clásicos, pero el mundo Jonndo no lo es. «Es un concepto tradicional de calidad, artesanía y personalización pero en un contexto joven, fresco y a un precio asequible», señala Álvaro. Pero, a diferencia de las nuevas marcas de moda que triunfan entre sus coetáneos, la tienda física es para ellos un elemento básico. «En una web es difícil transmitir la experiencia de compra, porque para nosotros son esenciales la calidad de las pieles, el perfecto acabado y la elaboración a mano, y eso no se ve en una página web», explican. Por eso  Jonndo quiere ser una concept store: «Nuestra idea no es solo vender el zapato y se acabó, sino que en la tienda haya charlas de escritores, emprendedores, de artesanos o expertos que expliquen cómo cuidar el calzado, que estén pasando constantemente cosas bajo la marca Jonndo», señala Álvaro.

Sus zapatos, cien por cien personalizables y totalmente made in Spain (su proveedor está en Almansa, Albacete) incorporan, por ejemplo, la técnica de cosido Goodyear, poco frecuente en España.  «Estuvimos un año probando muestras, patrones y acabados hasta que dimos con los mejores artesanos y las mejores calidades», explican ambos.Clasicismo para la generación 'sneaker' 1«Nos dirigimos a todas las edades, pero queremos ser, sobre todo, la alternativa a la fiebre de las sneakers, y mostrar que se puede ir con camiseta y vaqueros y, al tiempo, con unos zapatos; que no eres pijo porque los lleves; que todo depende del estilo que tú les imprimas», señala Álvaro. Sus clientes tienen, en su mayoría, entre 25 y 35 años. Y la mitad son mujeres, que cuentan con varios modelos, aunque siempre de estilo masculino. Su best seller, tanto para ellos como para ellas es un zapato de estilo británico y doble hebilla.

¿Quizá la generación del vaquero y la camiseta está volviendo a apreciar el vestir masculino clásico? «Lo que se vuelve a apreciar es lo artesano y la calidad. La gente está acostumbrada a la rapidez y lo efímero del low cost, pero también empieza a invertir en prendas y complementos que duren años y que, con el tiempo, van envejeciendo y ganando en solera y belleza». Es el valor del tiempo, y tanto Eugenio como Álvaro saben bien de lo que hablan, tras su exitoso inicio, con apenas 22 años y en plena crisis económica.


CALIDAD Y PERSONALIZACIÓN

Personalizables, con aire ‘british’ y un proceso de  elaboración artesanal totalmente español. Así son los zapatos de Jonndo, piezas clásicas y atemporales que, según sus creadores, mejoran con el tiempo.

1) En nueve pasos

En la tienda o en la web, el cliente puede diseñar sus zapatos en 9 pasos, eligiendo desde el tipo de puntera
o la lengüeta a la horma, la suela, el tipo de cosido, la piel o el color, además del ancho y la talla, que incluye medios números. 

2) Su leit motiv

«Apostamos por que cada uno de nuestros zapatos sea una obra de arte y por eso tenemos a los mejores artesanos españoles trabajando para conseguirlo». 

3) Un ‘best seller’

Los Jonndo más vendidos son los que integran la colección Eternal, que los compradores pueden recibir, si hacen el encargo en la web, en 24 horas. Para encontrar inspiración, pueden seguir el hahstag #jonndorules en Instagram o buscar asesoramiento en la tienda.